Enfermedades y Afecciones oculares más comunes

Pterigium y Pinguécula
El pterigium es una patología ocular relativamente frecuente manifestada como una proliferación fibrosa y vascularizada en "lo blanco del ojo" (tejido conjuntival y cápsula de tenon, superficial a la esclera), habitualmente en la parte más próxima al lagrimal, pudiendo invadir la córnea y alterar la transparencia de la misma.

La pinguécula es una mancha o abultamiento de color amarillo en la conjuntiva, cerca de la córnea. De forma similar al pterigium, aparece con mayor frecuencia en el lado nasal del ojo, el más cercano a la nariz. Se trata de un cambio que se produce en el tejido normal de la conjuntiva y que se transforma en un depósito de proteína, grasa y/o calcio, parecido a la formación de un callo en la piel.

Factores de riesgo para su desarrollo

Las causas de la aparición y el desarrollo de pterigion y pinguencula no están completamente definidas, aunque se cree que la luz ultravioleta (UV) del sol puede ser un factor en el desarrollo de estas lesiones. Otros factores que se cree pueden predisponer a la aparición de las mismas son el síndrome de ojo seco y elementos ambientales como el viento y el polvo, por lo que las personas que trabajan al aire libre suelen presentar estas lesiones con más probabilidad.

Asimismo, su prevalencia es mayor en la población sudamericana o africana (probablemente de forma secundaria a la exposición solar) y tiene un componente genético importante.

Cataratas

La catarata es la pérdida de transparencia de la lente natural del ojo, el cristalino. Es un proceso normal del envejecimiento, aunque hay algunos factores que pueden adelantar o, incluso, precipitar su aparición.

“la enfermedad ocular más frecuente en personas mayores de 60 años y la principal causa de ceguera evitable”.

Para que podamos ver, “la imagen tiene que llegar a la retina, para lo que se requieren otras dos estructuras: la córnea y el cristalino”. Este último se vuelve más opaco con el paso de los años, lo que se traduce en una disminución de la agudeza visual.

El cristalino va perdiendo su elasticidad de forma progresiva y empieza a endurecerse a partir de los 45-50 años de edad, que es cuando suele hacer su aparición la presbicia o visión cansada. Hacia los 65-70 años ya ha perdido gran parte de su transparencia, aunque en algunas personas tarda más.  Una persona con catarata en sus ojos, siente que esta mirando a través de un vidrio empañado y puede ser molesto. Todo su entorno cambia, los colores se ven mas opacos, con el tiempo los detalles de los que vemos a diario se nublan a tal grado en que la persona solo mira formas o detecta movimientos.

Mas de 90 millones de personas sufren de cataratas a nivel mundial. Alrededor de 20 millones de personas se quedan ciegas y nunca se operan por falta de recursos.Por lo tanto, antes o después, todas las personas acaban teniendo cataratas. La mayoría de cataratas están relacionadas con la progresión de la edad. Sin embargo, aqui te dejamos los factores que mas influyen en el desarrollo de una catarata.

  • La edad avanzada

  • Exposición al sol.

  • Tabaquismo.

  • Un golpe en el ojo.

  • Miopía alta.

  • Obesidad.

  • Diabetes

  • Glaucoma

  • Consumo alto de alcohol.

  • Uso prolongado de corticoesteroides

Las personas con diabetes tienen un mayor riesgo de desarrollar cataratas y glaucoma, es por esto, que es muy importante que sigan las instrucciones medicas que estén relacionadas con el control de azúcar en la sangre y sobre todo llevando una buena alimentación. Es importante que el paciente diabético sea evaluado cada 6 meses para mantener el ojo en observación y poder detectar otra enfermedades a tiempo como la retinopatía diabética.

Glaucoma

El glaucoma ocular es una condición médica que afecta el nervio óptico y puede llevar a la pérdida de visión o ceguera si no se trata. Por lo general, es causado por una acumulación de presión dentro del ojo, conocida como presión intraocular. Esta presión aumentada puede dañar el nervio óptico, afectando la transmisión de información visual al cerebro.

Los síntomas del glaucoma ocular pueden variar, pero pueden incluir dolor en los ojos, enrojecimiento, visión borrosa y la aparición de halos alrededor de las luces. Sin embargo, en muchos casos, el glaucoma puede no presentar síntomas perceptibles hasta que haya progresado a una etapa más avanzada.

La detección temprana y el tratamiento son cruciales en el manejo del glaucoma ocular. Exámenes regulares de los ojos, incluyendo la medición de la presión intraocular, pueden ayudar a identificar y controlar el glaucoma. Si se sospecha de glaucoma, es importante consultar a un oftalmólogo para evaluar y tratar adecuadamente la condición.

¿Cuáles son los síntomas del glaucoma?

Al principio, el glaucoma no suele presentar ningún síntoma. Es por eso que la mitad de las personas con glaucoma ni siquiera sabe que lo tiene. Con el tiempo, es posible que pierda lentamente la visión, empezando por lo general por su visión lateral (periférica), especialmente el área de su visión que está más cerca de la nariz. Debido a que sucede tan lentamente, muchas personas no pueden darse cuenta al principio de que su visión está cambiando.  Sin embargo, a medida que la enfermedad empeora, es posible que empiece a notar que ya no puede ver las cosas hacia los lados. Sin tratamiento, el glaucoma puede eventualmente causar ceguera. 

¿Corro riesgo de desarrollar glaucoma?

Cualquiera persona puede desarrollar glaucoma, pero algunas personas corren un mayor riesgo. Usted corre un mayor riesgo si: 

  • Tiene más de 60 años, especialmente si usted es hispano/hispana 

  • Es afroamericano y tiene más de 40 años 

  • Tiene antecedentes familiares de glaucoma 

Retinopatía Diabética

La retinopatía diabética es una complicación ocular que puede afectar a las personas que sufren de diabetes. Esta enfermedad se produce debido al daño que la diabetes puede causar en los vasos sanguíneos de la retina, la cual es la capa sensible a la luz en la parte posterior del ojo. A medida que la enfermedad progresa, los vasos sanguíneos dañados pueden filtrar líquido o sangre, lo que puede afectar la visión.

Además de los síntomas mencionados anteriormente, también es posible experimentar dolor en los ojos, presión o sensación de cuerpo extraño. Es importante tener en cuenta que la retinopatía diabética puede no presentar síntomas en las etapas iniciales, por lo que es crucial realizar exámenes oftalmológicos regulares si se padece de diabetes.

El tratamiento de la retinopatía diabética se centra en controlar la diabetes y en el manejo de las complicaciones oculares. Algunos enfoques de tratamiento pueden incluir la terapia con láser para sellar los vasos sanguíneos filtrantes, la cirugía para eliminar el tejido afectado o medicamentos inyectables. Para prevenir la retinopatía diabética, es importante mantener un buen control de los niveles de glucosa en sangre, la presión arterial y los lípidos, así como llevar un estilo de vida saludable.

La Diabetes es una enfermedad que va lastimando todos los pequeños vasos sanguíneos del cuerpo, lo cual impide la oxigenación adecuada de la retina, un tejido del ojo muy sensible y demandante de oxígeno y nutrientes. Cuando los vasos sanguíneos se ven afectados, la retina comienza a sufrir cambios, dando lugar a la Retinopatía Diabética.

Este problema de salud provoca el desarrollo de Edema Macular (que causa la disminución de la visión) y da pie a que la retina comience a fabricar pequeñas “venitas” o vasos sanguíneos nuevos con el fin de reemplazar el oxígeno faltante. Desgraciadamente, estos nuevos vasos crecen sin orden, sin un sostén adecuado, son muy frágiles, se rompen, sangran fácil y generan cicatrices, lo que eventualmente lleva a la ceguera.

Presbicia

La presbicia es un término oftalmológico que se refiere a la pérdida gradual de la capacidad de enfocar objetos cercanos.

La presbicia suele manifestarse alrededor de los 40 años y se incrementa gradualmente con el tiempo. La presbicia es un problema visual que afecta a muchas personas a medida que envejecen. Se caracteriza por la dificultad para enfocar objetos cercanos, como letras pequeñas en un libro o la pantalla de un teléfono móvil. A medida que envejecemos, los músculos del cristalino, la parte del ojo responsable de enfocar, se vuelven menos flexibles. Esto dificulta que el ojo se adapte a diferentes distancias de enfoque.

La presbicia suele comenzar a manifestarse alrededor de los 40 años y empeora gradualmente con el tiempo. Algunos síntomas comunes incluyen visión borrosa de cerca, fatiga ocular, necesidad de alejar los objetos para poder verlos con claridad y tener dificultades para leer letras pequeñas.

Si experimentas algún síntoma de presbicia, es importante consultar a un oftalmólogo. El profesional de la salud visual podrá realizar un examen ocular completo y recomendar las mejores opciones de corrección, como gafas, lentes de contacto o cirugía.

Recuerda que la presbicia es un proceso natural que ocurre con el envejecimiento y puede afectar a cualquier persona. Mantener una buena salud ocular y realizar revisiones periódicas con un especialista son clave para mantener una buena calidad de visión a lo largo de los años.

Sindrome de Ojo Seco

La enfermedad de los ojos secos es frecuente y aparece cuando las lágrimas no pueden lubricar los ojos de forma adecuada. Las lágrimas pueden ser inestables e insuficientes por varias razones. Por ejemplo, puedes tener ojos rojos si no produces suficientes lágrimas o si produces lágrimas de baja calidad. Esta inestabilidad lagrimal deriva en inflamación y daño de la superficie del ojo.

Tener ojos secos es molesto. Si tienes ojos secos, es posible que te ardan o que te piquen. Es posible que tengas ojos secos en determinadas situaciones, como en un avión, en una habitación con aire acondicionado, mientras andas en bicicleta o después de mirar la pantalla de la computadora durante algunas horas.

Los tratamientos de los ojos secos pueden ayudarte a que te sientas más cómodo. Estos tratamientos pueden incluir cambios en el estilo de vida y gotas para los ojos. Es probable que tengas que tomar estas medidas de forma indefinida para controlar los síntomas de los ojos secos.

Los ojos secos son el resultado de una variedad de causas que alteran la película lagrimal sana. La película lagrimal tiene tres capas: lipídica, acuosa y mucínica. Esta combinación suele mantener la superficie de los ojos lubricada, lisa y limpia. Si cualquiera de estas capas tiene problemas, puede producirse la sequedad ocular.

Las causas de la disfunción de la película lagrimal son muchas, e incluyen cambios hormonales, enfermedades autoinmunitarias, inflamación de las glándulas sebáceas en el párpado o enfermedades oculares alérgicas. Para algunas personas, la causa de los ojos secos es la disminución en la producción de lágrimas o el aumento de la evaporación de las lágrimas.

Los signos y síntomas, que suelen afectar ambos ojos, pueden incluir los siguientes:

  • Una sensación de pinchazo, ardor o picazón en los ojos

  • Mucosidad viscosa en los ojos o alrededor de estos

  • Sensibilidad a la luz

  • Enrojecimiento de los ojos

  • La sensación de que tienes algo en los ojos

  • Dificultad para usar lentes de contacto

  • Dificultad para conducir de noche

  • Ojos llorosos, que es la respuesta del cuerpo a la irritación de la sequedad ocular

  • Visión borrosa o fatiga ocular